Efectivamente, la elección de la red varía según el uso que se le dé: recoger hojas y residuos en la superficie, sacar un pez del estanque, etc. La forma de la cabeza de la red, la longitud de esta y el tamaño de la malla son por tanto importantes.
Por ejemplo, se preferirá una red de malla grande para atrapar peces (ganancia de velocidad). Y una red de malla pequeña para recoger hojas u otros pequeños residuos que se encuentren en la superficie de tu estanque.